Energías & Negocios

Friday 16 Feb 2024 | Actualizado a 10:12 AM

La geotérmica se une al litio

El calor del suelo impulsará una planta de EDL en Potosí

Por Pablo Deheza

/ 7 de julio de 2023 / 08:40

La planta industrial de carbonato de litio del salar de Pastos Grandes, localizado en Potosí, aprovechará la energía de los pozos geotérmicos, afirmó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina Ortiz, al referirse al proyecto que desarrollará la compañía Uranium One Group, subsidiaria de la gigante rusa Rosatom.

La semana pasada, Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) suscribió un convenio con la empresa Uranium One Group de Rusia para instalar un complejo industrial de carbonato de litio en el salar Pastos Grandes, con una inversión de $us 575 millones y una capacidad anual de producción de 25.000 toneladas.

Molina explicó que la empresa Uranium One Group tiene una importante experiencia en materia de litio y en el ámbito nuclear. Un aspecto importante del acuerdo es que en el lugar donde desarrollará el proyecto se logró un rendimiento por encima del 95% en la extracción del metal blanco.

La autoridad indicó que la inversión, con relación a la empresa china CITIC GUOAN ($us 857 millones), es menor porque Uranium One Group aprovechará la eficiencia del proceso mediante el uso del vapor de agua que sale de los pozos geotérmicos y la energía que generan en el proceso de extracción. Ahí es donde se determina los niveles de eficiencia técnica y económica del proyecto, explicó.

La compañía Uranium One Group es responsable de la implementación de proyectos en el extranjero, en el campo de la extracción de uranio, metales no ferrosos y raros.

Con base en la tecnología rusa de Extracción Directa de Litio (EDL), la empresa implementará el proyecto con las mejores soluciones de ingeniería y competencias de producción de las organizaciones del grupo Rosatom. Esto implica el conocimiento tecnológico de las principales empresas industriales rusas, señala la empresa.

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Litio

Los pozos geotérmicos aprovechan la energía natural sustentable para la generación de energía eléctrica y de calor. Funcionan capturando la presión del vapor y la temperatura debajo de la corteza terrestre para transformarlos a través de turbinas, bombas de calor u otros equipos.

Por lo general, este tipo de pozos se encuentran en regiones con alta actividad geológica, en donde se perfora la superficie terrestre a una determinada profundidad para garantizar la estabilidad de la fuente.

En Bolivia está en ejecución el proyecto geotérmico Laguna Colorada. El mismo consiste en la construcción y puesta en operación de una planta de 100 MW de potencia, incluyendo la subestación y línea de transmisión desde Sol de Mañana hasta una nueva subestación en San Cristóbal.

El campo geotérmico Sol de Mañana está ubicado a 40 kilómetros de Laguna Colorada a una altitud de 4.900 a 4.980 metros sobre el nivel del mar, en la provincia Sud Lípez del departamento de Potosí. La zona se caracteriza por ser altiplánica de clima frío con temperaturas que oscilan entre -15ºC a 15ºC con un promedio de alrededor de 0.8ºC.

El financiador de este proyecto es la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la ejecutora es la  Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) tal como consta en su sitio web oficial.

Actualmente, alrededor de 400 plantas en 30 países generan 18 GW.

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Bolivia apronta su ingreso en la ruta del hidrógeno verde

En 2022, el mercado mundial de hidrógeno se valoró en $us 155.000 millones y se espera que crezca a un promedio anual de 9,3% entre 2023 y 2030

Álvaro Arnez, viceministro de Energías alternativas

Por Pablo Deheza

/ 7 de julio de 2023 / 08:54

Se prevé que en septiembre el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Hidrocarburos y Energías, dé a conocer la hoja de ruta para que el país se encamine en la producción de hidrógeno verde y amoníaco. Conversamos sobre este tema con el viceministro de Energías Alternativas, Álvaro Arnez. También abordamos las consideraciones respecto a la reciente firma de dos convenios para dos plantas adicionales de Extracción Directa de Litio (EDL) con las empresas Citic Guoan y Uranium Group One.

En 2022, el mercado mundial de hidrógeno se valoró en $us 155.000 millones y se espera que crezca a un promedio anual de 9,3% entre 2023 y 2030. De este mercado, el hidrógeno verde representó alrededor de $us 4.200 millones (2,7%). Se espera que éste último acelere su ritmo de expansión en los próximos años, dada la demanda que tiene en sectores de alta demanda de electrificación y que requieren descarbonizarse para encaminarse dentro de la meta de cero emisiones netas de CO2 hasta 2050, tales como la producción de cemento y acero.

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Hidrógeno verde

En América Latina, Chile tomó la delantera y en 2021 puso en marcha H2Magallanes, un proyecto pionero en la región. Esto fue seguido por 62 iniciativas similares en otros 13 países. En muchos casos se trata de inversiones extranjeras. Recientemente, Argentina aprovechó el boom del hidrógeno verde para organizar un foro en San Carlos de Bariloche. Allí, su gobierno anunció que próximamente enviaría un proyecto de ley de hidrógeno verde al Congreso. La aprobación de dicho instrumento es un paso significativo que otorga seguridad jurídica a los inversionistas, una condición que favorece el entrar en operaciones.

Una señal importante reciente es también la visita que hizo Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, a Brasil, Argentina, Chile y México. En julio habrá una reunión cumbre UE-CELAC donde se espera que se presente la propuesta del Global Gateway, que es la iniciativa con la que los países del viejo continente intentan competir con el Belt and Road chino. El hidrógeno verde pesa más de lo que generalmente se cree, sobre todo a partir de la guerra en Ucrania, que disparó los precios de la energía en Europa.

En marzo, la jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, criticó que otros países extrajeran recursos de América Latina, particularmente, el metal blanco en el denominado triángulo del litio. En su intervención ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, la militar dijo que “esta región está llena de recursos y me preocupa la actividad maligna de nuestros adversarios que se aprovechan de ello, aparentando que están invirtiendo cuando en realidad están extrayendo”.

Richardson destacó que el triángulo del litio acumula “el 60% del litio del mundo. Argentina, Bolivia y Chile lo tienen y [nuestros adversarios] están sustrayendo recursos de estos países y de su gente, que están tratando de producir, de estas democracias que están tratando de contribuir con sus pueblos”.

Lo cierto es que dos empresas norteamericanas llegaron a Bolivia para ser parte de la competencia que abrió el Gobierno nacional para ver cómo y con quiénes abordar la explotación de litio con tecnología de EDL. Energy X falló al cumplir un plazo dentro del proceso de selección y quedó eliminada. Lilac Solutions, la otra empresa estadounidense, quedó entre las seleccionadas, pero aún no se firmó convenio con la misma.

Sobre todos estos y otros temas conversamos con el viceministro Arnez.

—¿Cómo ve las declaraciones que emitió en marzo la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson?

—Lo que pasa es que cuando se emitió este comentario del Comando Sur, no se evaluó el hecho de que existen inversiones también chinas en Argentina, en Chile y en Bolivia. En Argentina están con la empresa china Ganfeng Lithium. También en Argentina y en Chile están con la empresa china Tianqi Lithium, que es en parte dueña de la SQM, que es la productora en Chile. En Bolivia tenemos a dos empresas chinas, que es Citic Guoan y la otra que es CBC (CATL, Brunp y CMOC). En este escenario, ellos (los estadounidenses) no solamente han perdido terreno en Bolivia, sino también en Argentina y Chile. Y esto se debe resaltar.

Ahora, yo creo que tecnología ellos podrían tenerla, como las que se han presentado con Energy X y Lilac Solutions, pero por el financiamiento que podrían tener, al ser empresas privadas relativamente pequeñas, no están garantizando proyectos macro como los que queremos en Bolivia. Estas tres empresas con las que hemos firmado (CBC, Citic Guoan y Uranium Group One) son empresas grandes y que van a generar certidumbre en el financiamiento. Es más, se han dado montos en cuanto a la evaluación de los convenios. En el primer caso de $us 1.400 millones con CBC y en el segundo caso, con estos dos últimos convenios, otros $us 1.400 millones. Entonces, este es un escenario que da certidumbre de tecnología y financiamiento.

—¿Cuál es la perspectiva en el muy corto plazo y, digamos en cinco años, respecto al mercado de litio?

—Haciendo un pronóstico y una evaluación de cómo se está comportando el mercado en la actualidad, los precios internacionales del carbonato de litio, ya sea de grado batería o grado técnico, tienden a positivo. Es este escenario el que queremos aprovechar. Estamos evaluando precios del carbonato de litio que en este momento están por encima de $us 40.000 por tonelada el de grado batería y que es el que queremos obtener a partir de la extracción directa de litio. Como resultado de la dinámica entre la demanda y la oferta, percibimos que va a haber un déficit a nivel global por la alta necesidad que tiene la producción de vehículos eléctricos. Es por eso que hay seguridad en la inversión de estas empresas en los recursos bolivianos.

—¿En qué tiempo se espera que puedan empezar la construcción de estas cuatro plantas y cuándo más o menos se piensa que podrían comenzar a operar?

—Los convenios se han firmado en reciente fecha y a partir de eso se hacen los estudios, pero toda construcción de este tipo de plantas con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL) oscila en alrededor de dos años. Entonces hay que tomar esto en cuenta y pensar que, si empezamos el día de hoy de manera acelerada, podríamos tener producción a finales de 2024 o en 2025.

—¿Cómo está yendo la planta industrializadora que se tiene en construcción actualmente?

—La construcción básicamente ya ha concluido y en los meses próximos ya se empezaría con todo lo que es la puesta en marcha, estamos hablando de estar en ese escenario en agosto. Esa planta va a producir 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería. La producción va a ir gradualmente aumentando de tal manera de que este año se espera una producción entre 2.000 o 3.000 toneladas. Es una tecnología nueva que está visualizando una producción de carbonato de litio grado batería. Esta es una planta que le va a pertenecer en un 100% a Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).

—¿Qué otras iniciativas importantes se están conduciendo en lo que hace a energías alternativas?

—Bueno, estamos viendo una proyección a largo plazo en el escenario en que todos los recursos a partir de fósiles, como el gas natural, el petróleo, en determinado momento van a tornarse escasos. Además, antes de que termine esta curva de producción de los energéticos fósiles, ya vendrán ciertas restricciones medioambientales. Es por eso que el hidrógeno verde viene a formar parte fundamental en este momento. Esto ya está pasando en Europa, en los países industrializados. Pero, como somos un país que produce gas natural y tiene en este momento ese recurso, es que se está haciendo una proyección a 2030, 2040 y 2050 de producción de hidrógeno verde. Es algo que, por ejemplo, en Chile, están trabajando muy aceleradamente, dado que ellos no tienen energía y la energía más cara es la que no se tiene.

Entonces Bolivia está planificando, primero a corto plazo y luego en el mediano y largo plazo, la producción de hidrógeno verde con una hoja de ruta que ya la vamos a tener concluida en septiembre. Esto se está haciendo en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para fortalecer la matriz energética que tiene Bolivia. En determinado momento esos ductos que en alguna ocasión exportaban gas podrían ser ahora hidroductos que exporten hidrógeno verde.

—A grandes rasgos, ¿cómo es esa hoja de ruta?

—Dentro de lo que es la producción de hidrógeno verde se tiene planificada, de manera inicial, la producción a nivel piloto en ciertas zonas donde existe mayor potencialidad. Lo que el estudio va a definir es una garantía de que la producción va a ser rentable, tomando en cuenta que, en este momento, los precios de los electrolizadores a nivel mundial están elevados. En este momento lo que se está haciendo es la evaluación en función a las tecnologías, ya sea alcalina, por ejemplo, que está dentro de los estudios. Esperamos que con esto se pueda proyectar en el futuro plantas piloto y luego, pensar ya en plantas semiindustriales e industriales.

También estamos viendo utilizar la fotovoltaica para generar hidrógeno verde y amoníaco verde, que viene a ser el fertilizante que también producimos en la planta de Bulo Bulo. Ya se tienen varios datos de que éste sería el siguiente combustible que reemplazaría a los combustibles fósiles. También tenemos los proyectos nucleares, que estamos poniendo en marcha con los centros de medicina nuclear contra el cáncer. Aquí tenemos dos en el departamento de La Paz, uno en El Alto y otro en Achumani. Tenemos otro en Santa Cruz, que ya ha sido inaugurado.

Además, está el centro de investigación en tecnología nuclear en El Alto, donde se producen radiofármacos. Se está construyendo en este momento, mientras hablamos, el reactor de investigación nuclear. Se está construyendo también y se va a entregar, esperamos en fechas próximas, el centro multipropósito de radiación, siendo una tecnología para el agro. Esto contempla lo que es la visión del programa nuclear boliviano, obviamente con fines pacifistas netamente.

—Una vez obtenido el hidrógeno verde, ¿cómo funciona? ¿En forma de gas, de celdas?

— Por eso mismo es que el hidrógeno verde va a ser masivamente utilizado en el futuro. Es muy versátil. En este momento, ya tenemos el hidrógeno reemplazando a los fósiles en vehículos pequeños, medianos y grandes, de alto tonelaje, que funcionan a hidrógeno. Estos nuevos vehículos funcionan a hidrógeno y también con las celdas eléctricas. Este escenario, del que estamos hablando, ya lo contempla Brasil, por ejemplo. Colombia tiene buses a hidrógeno verde.

Se puede utilizar este recurso en forma de gas y también se lo puede emplear como un combustible a nivel del amoníaco. Ya hay tractocamiones y maquinaria del agro que funciona en base a amoníaco en Europa. También se puede usar el hidrógeno en forma de células para volverlo eléctrico. Entonces es muy versátil. Lo que se quiere es que el precio de los electrolizadores, de la misma forma en la que años pasados fueron los paneles fotovoltaicos, vayan reduciendo de precio con la incursión de la masificación china en producción y así sean más accesibles y rentables.

Álvaro Arnez, viceministro de Energías Alternativas

Estudió Ingeniería Electromecánica en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba y realizó posgrados en Bolivia y México relativos a las ciencias de ingeniería química, hidrocarburos y competitividad global, entre otros estudios. La autoridad ocupó entre 2012 y 2016 el cargo de Viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos en el Ministerio de Hidrocarburos y Energía. Actualmente es también docente universitario.

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Las automotrices ingresan a la minería del litio

La escasez de litio ha obligado a los fabricantes a adquirir el metal directamente

Clifford Krauss

Por Clifford Krauss

/ 7 de julio de 2023 / 08:31

Ansiosos por no quedarse rezagados respecto a Tesla y las empresas automovilísticas chinas, muchos ejecutivos occidentales del sector están dejando de lado a los proveedores tradicionales y están invirtiendo miles de millones de dólares en acuerdos con empresas mineras de litio.

Con cascos y botas con punta de acero, exploran minas en lugares como Chile, Argentina, Quebec y Nevada para garantizar el suministro de un metal que podría ser determinante para sus empresas en su transición de la gasolina a las baterías.

Sin litio, los fabricantes de automóviles estadounidenses y europeos no podrán fabricar las baterías para las camionetas “pick-up”, todoterreno y familiares eléctricos que necesitan para seguir siendo competitivos. Y las líneas de ensamblaje que están poniendo en marcha en lugares como Míchigan, Tennessee y Sajonia, Alemania, se paralizarán.

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General Motors planea para 2035 que todos sus autos en venta sean eléctricos. En el primer trimestre de 2023, las ventas de automóviles, camionetas “pick-up” y todoterrenos impulsados por baterías en Estados Unidos aumentaron un 45% en relación con el año pasado, según Kelley Blue Book, una empresa de investigación y avalúo de vehículos.

Por eso, las empresas automotrices se esfuerzan por asegurar un acceso exclusivo a las minas más pequeñas antes de que otros lo obtengan. No obstante, esta estrategia las expone al arriesgado negocio de la minería, a veces en países con una política inestable y débiles protecciones del medioambiente. Si apuestan mal, estas empresas podrían acabar pagando mucho más por el litio de lo que podría venderse en unos años.

Los ejecutivos del sector afirman que no tienen elección porque no hay suficientes suministros confiables de litio y otros materiales para baterías, como el níquel y el cobalto, para los millones de vehículos eléctricos que necesita el mundo.

Antes, los fabricantes dejaban que los proveedores de baterías compraran el litio y otras materias primas por su cuenta. Pero la escasez de litio ha obligado a los fabricantes, que disponen de mayores recursos, a adquirir el metal directamente y enviarlo a las fábricas de baterías, algunas de propiedad de los proveedores y otras parcial o totalmente de los fabricantes. Las baterías dependen de los iones de litio ligeros para conducir la energía.

“Nos dimos cuenta muy rápido de que no había una cadena de valor establecida que pudiera satisfacer nuestras ambiciones para los próximos 10 años”, afirmó Sham Kunjur, quien supervisa el programa de General Motors para garantizar que cuentan con el material para las baterías.

El año pasado, el fabricante de autos logró llegar a un acuerdo de suministro con Livent, una empresa de litio en Filadelfia, para obtener el material de las minas sudamericanas. En enero, GM acordó invertir $us 650 millones en Lithium Americas, una empresa con sede en Vancouver, Columbia Británica, Canadá, para desarrollar la mina Thacker Pass en Nevada. Kunjur y los directivos de Lithium Americas explicaron que la empresa venció a 50 licitadores, entre ellos fabricantes de baterías y componentes.

Ford Motor ya cerró acuerdos de litio con SQM, un proveedor chileno; Albemarle, que se encuentra en Charlotte, Carolina del Norte, y Nemaska Lithium de Quebec.

“Se trata de algunos de los más grandes productores de litio en el mundo con la mejor calidad”, dijo a los inversionistas en mayo Lisa Drake, vicepresidenta para la industrialización de vehículos eléctricos de Ford.

Litio

Decenas de empresas están desarrollando minas y es probable que terminen con mucho más litio del que necesitan para satisfacer las necesidades de todo el mundo. La producción mundial podría aumentar antes de lo previsto, lo cual provocaría un colapso en el precio del litio, algo que ya ocurrió en el pasado reciente. Los fabricantes de automóviles acabarían pagando por el metal mucho más de lo que vale.

Los ejecutivos de la industria automotriz no están dejando nada al azar, por temor a que, si sus empresas se quedan sin litio suficiente incluso por unos años, ya no puedan recuperarse.

Sus temores son fundados. En lugares donde las ventas de vehículos eléctricos han aumentado más rápido, las empresas automotrices establecidas han perdido mucho terreno. En China, donde casi un tercio de los autos nuevos son eléctricos, Volkswagen, GM y Ford perdieron cuota de mercado ante productores nacionales como BYD, que fabrica sus propias baterías. Tesla, que ha construido una cadena de suministro de litio y otras materias primas a lo largo de los años, no ha dejado de ganar cuota de mercado en China, Europa y Estados Unidos. Ahora, es el segundo vendedor de coches nuevos en California, después de Toyota.

Muchos países con grandes reservas, como Bolivia, Chile y Argentina, han nacionalizado los recursos naturales o tienen estrictos controles de divisas que pueden limitar la capacidad de los inversionistas extranjeros para sacar dinero del país. Incluso en Canadá y Estados Unidos, pueden pasar años para establecer minas.

“El litio va a ser difícil de conseguir y de electrificar por completo aquí en Estados Unidos”, explicó Eric Norris, presidente de la unidad de negocio global de litio de Albemarle, la principal minera de litio estadounidense.

Como resultado, los ejecutivos y consultores del sector automovilístico están buscando minas en todo el mundo, la mayoría de las cuales aún no han empezado a producir.

Sin embargo, en su prisa, las empresas automovilísticas están haciendo tratos con pequeñas minas que pueden no estar a la altura de las expectativas. “Hay muchos ejemplos de problemas que surgen”, dijo Shay Natarajan, socia de Mobility Impact Partners, un fondo de capital de riesgo centrado en invertir en transporte sostenible. Los precios del litio podrían acabar desplomándose por el exceso de producción, añadió.

Las mineras parecen ser las grandes beneficiadas. Sus acuerdos con las empresas automovilísticas les garantizan grandes beneficios y les facilitan la obtención de préstamos o la venta de acciones.

Las empresas automovilísticas están desempeñando un papel importante a la hora de ayudar a las minas a ponerse en marcha, dijo Dirk Harbecke, director ejecutivo de Rock Tech Lithium, que está desarrollando una mina en Ontario, Canadá, y una planta de procesamiento en el este de Alemania que abastecerá a Mercedes-Benz.

(*) Clifford Krauss es corresponsal de energía del New York times

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Gobierno firma convenios para dos nuevas plantas de Extracción Directa de Litio

La rusa Uranium One Group y la china Citic Guoan producirán carbonato de litio en los salares de Pastos Grandes y Uyuni

Por Pablo Deheza

/ 30 de junio de 2023 / 08:39

El Gobierno del presidente Luis Arce firmó este jueves dos convenios para la industrialización del litio de los salares de Pastos Grandes y Uyuni. Así, la empresa rusa Uranium Group One, parte de la corporación Rosatom y la china Citic Guoan, perteneciente a Citic Group, son ahora parte de la industrialización del litio en Bolivia. Estas empresas implementarán dos plantas con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL).

“Hoy estamos consolidando el proceso industrializador de nuestro país. En enero de este año, se suscribió un convenio por $us 1.400 millones de inversión y hoy, con la firma de convenios con CITIC GUOAN y Uranium One Group, aseguramos otros 1.400 millones”, afirmó Arce en el acto de firma de los acuerdos. “Entre enero y junio de este año, Bolivia firmó acuerdos por más de $us 2.800 millones para la industrialización del litio”, destacó el Mandatario.

“Vamos a continuar trabajando por darle esa certeza a la economía boliviana, y por tanto a la población, de que aquí hay un Gobierno que trabaja por la economía boliviana y aquí están los resultados que hoy presentamos de manera clara a Bolivia y al mundo entero”, afirmó el Presidente.

Arce remarcó que “la economía del país no puede parar y no puede depender de un solo producto. Estamos construyendo una economía de base ancha. Esto quiere decir que le estamos dando, durante todos estos años al país, diferentes fuentes de recursos para los bolivianos y las bolivianas”. Señaló como un avance la diversificación y la profundización del proceso de industrialización.

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Plantas de Extracción

Los convenios firmados por Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) proyectan que las dos plantas comprometidas puedan producir al menos 50.000 toneladas de carbonato de litio al año.

“Hoy cumplimos una etapa más del proceso de industrialización que está llevando adelante la empresa Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB). Estos dos convenios nos van a permitir acelerar este proceso de industrialización con dos corporaciones internacionales muy importantes a nivel mundial”, señaló el presidente de YLB, Carlos Ramos.

El proceso de incorporación de la EDL en la industrialización del litio en el país comenzó en 2021, con la selección de tecnologías en etapa de laboratorio y luego en pruebas piloto. Como resultado, a principios de año YLB firmó un convenio con el consorcio chino CBC (CATL, CMOC y BRUNP) para las dos primeras plantas de producción con EDL en Bolivia. Con el contrato firmado ayer jueves, el país contará con cuatro de estas instalaciones y las autoridades anunciaron que se busca llegar a una producción de al menos 100.000 toneladas de carbonato de litio hasta 2025.

Los convenios fueron suscritos por el presidente ejecutivo de YLB, Carlos Ramos, y representantes de ambas compañías. En el acto protocolar realizado en la Casa Grande del Pueblo participaron el presidente Luis Arce Catacora, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, los embajadores de la Federación Rusa, Mikhail Ledenev, y de China, Huang Yazhong.

“Ambas empresas son muy reconocidas en el ámbito de los recursos energéticos. En este proceso de selección, estas dos empresas también han aceptado el trabajo y las condiciones que ha impuesto YLB para el trabajo del modelo soberano de la industrialización del litio boliviano”, afirmó el titular de YLB.

Datos

Las compañías también implementarán plantas industriales que producirán carbonato de litio, grado batería al 99,5% de pureza, además de procesos de semiindustrialización e industrialización, con tecnología EDL patentada.

Ramos dijo que los nuevos acuerdos permiten a Bolivia reducir el riesgo para el país, optando por dos tecnologías adicionales de extracción directa del litio.

El ministro Molina destacó que “Bolivia da el segundo paso trascendental en su política de industrialización del litio con la firma de convenios con dos gigantes de la industria en el mundo”.

Uranium One Group desarrollará el proyecto industrial en un área geográfica específica del salar de Pastos Grandes. Esta empresa, junto con su matriz Rosaton y Niquel Norilsk, manejan uno de los diez depósitos más grandes de litio en el mundo y además producen carbonato de litio e hidróxido de litio.

Citic Guoan es la primera empresa China en incursionar en la aplicación de la tecnología EDL a partir de salmuera cruda. Desarrollará sus actividades en el salar de Uyuni. Esta multinacional cuenta con una fuerza de investigación científica que le permitió construir, a fines de 2022 y en apenas nueve meses, la mayor planta de producción de EDL del mundo.

Cada uno de los complejos tendrá la capacidad de producir de 25.000 toneladas métricas por año, en total suma una producción de 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio, que tiene amplia demanda en el mundo para la fabricación de baterías eléctricas.

(30/06/2023)

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Planta separadora de Río Grande optimiza producción de GLP en 5%

‘Somos un proveedor confiable, competitivo, eficiente y dinámico’

Por Pablo Deheza

/ 30 de junio de 2023 / 08:38

El mantenimiento y la optimización operativa realizados recientemente en la Planta de Separación de Líquidos Río Grande permitió que entre enero y mayo de este año la producción de gas licuado de petróleo (GLP) se incremente en aproximadamente un 5% con relación al mismo período de 2022.

Datos de la estatal petrolera demuestran que entre enero y mayo de 2023, el impacto de este arduo trabajo representa un incremento en la producción de 48.519 toneladas métricas (TM) de GLP, volumen superior al producido en igual periodo en la pasada gestión.

“Con base en los análisis técnicos, gestión de cambio, evaluación de riego e implementación de mejora de procesos se ha realizado el mantenimiento a todos los equipos de planta a través de requerimientos de compra de repuestos, accesorios y adquisición de servicios realizado por personal propio de YPFB con el soporte de personal especializado”, indicó el director del complejo de Río Grande, Gustavo Selum Valenzuela.

Las mejoras y actividades proyectadas son parte de la planificación estratégica que permiten un aprovechamiento óptimo de la capacidad instalada y fueron desarrollados con efectividad por el equipo técnico especialista de YPFB.

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Producción de GLP

El incremento en la producción del combustible posibilita que la producción total de GLP logre satisfacer el requerimiento para los consumidores. La entrega del complejo de Río Grande contribuye al abastecimiento del producto en el mercado interno, permite la exportación de excedentes a países vecinos y favorece a la balanza comercial del país.

“En el período mencionado se comercializó a los mercados interno y externo volúmenes que permitieron generar ingresos. Somos un proveedor confiable, competitivo, eficiente y altamente dinámico en nuestras operaciones”, enfatizó el director del complejo de Río Grande. YPFB cumple el mandato constitucional de priorizar el abastecimiento al mercado interno y, al haber alcanzado la autosuficiencia en la producción de GLP, destina el excedente a mercados vecinos.

Asimismo, se realizan trabajos de inspección, mantenimiento programado y mantenimiento mayor a los activos de la Planta de Separación de Líquidos Río Grande y de la misma manera a la Planta de Licuefacción de Gas Natural (GNL), para garantizar la confiabilidad de los activos y mantener una alta disponibilidad que garantice una operación continua y estable en ambas instalaciones.

El soporte operativo y de mantenimiento de la Planta de Separación de Líquidos Río Grande está a cargo de YPFB Refinación, subsidiaria de la estatal petrolera que cuenta con personal especializado que interviene en las actividades de mantenimiento que coadyuvan en mantener la seguridad de los procesos, así como la garantía operativa, que garantizan la operación normal y estable del complejo.

De la misma forma, el complejo Río Grande cuenta con un estricto control de calidad, así como un Sistema de Gestión, alineado a la Política de Gestión integrada de YPFB.

La Planta de Separación de Líquidos Río Grande tuvo una inversión de $us 184 millones y entró en operaciones en 2013. A finales de 2021 esta instalación operaba al 100% de su capacidad y para esto disponía de un flujo de 200 millones de pies cúbicos diarios (mpcd), lo que, a su vez, permite una eficiencia de recuperación de líquidos mayor al 99,5%. Está ubicada en la provincia cruceña de Cordillera, en la localidad de Cabezas.

(30/06/2023)

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¿Estamos ante el final de la globalización?

Nadia Gharbi

Por Nadia Gharbi

/ 30 de junio de 2023 / 08:29

Es poco probable que el proceso de globalización desaparezca, pero los desafíos son cada vez mayores. De hecho, es razonable esperar que a lo largo de la próxima década las fricciones comerciales continúen conduciendo a una mayor presión inflacionaria e inestabilidad financiera.

Hasta hace poco la globalización ha sido un importante creador de deflación en el mundo desarrollado, al reducir los costes de producción y de mano de obra. Pero la desglobalización actual, caracterizada por mayores aranceles y el cambio de los flujos comerciales mundiales a regionales, probablemente contribuya a una mayor presión inflacionaria en los próximos años. Hay que tener en cuenta que para muchos países producir en sus territorios o más cerca de éstos conllevará un aumento de los costes de producción. Otras implicaciones incluyen la posibilidad de un menor crecimiento económico y un mayor riesgo de inestabilidad financiera. Efectivamente, las simulaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) han mostrado que un cambio hacia bloques económicos con barreras arancelarias y de inversión puede suponer un coste de hasta 1,2% para el PIB mundial y llegar hasta el 1,5% si se incrementan las barreras no arancelarias entre los bloques, además de eliminar el comercio en sectores energéticos y de alta tecnología. Los países más intensivos en comercio internacional, los de la región de Asia y Pacífico, se verían afectados de manera desproporcionada, y pueden llegar a perder alrededor de 3,3% del PIB en el peor escenario.

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Hay que tener en cuenta que la globalización, definida como una creciente integración de la economía mundial mediante el comercio, los movimientos de capital y los flujos migratorios, ha sido un importante motor del crecimiento económico durante más de cuatro décadas, sobre todo para las economías en desarrollo. Pero nunca ha sido un proceso lineal. Ha progresado a trompicones desde finales del siglo XIX e incluso se invirtió durante la I Guerra Mundial y la Gran Depresión, que comenzó en 1929. Solo se recuperó después de la II Guerra Mundial en 1945 y cobró nuevo impulso con el colapso de la Unión Soviética a principios de la década de los 90 y más tarde con la adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001.

El aumento en el flujo global de los bienes se viene tambaleando desde la Gran Crisis financiera mundial de 2008-2009, hasta el punto de que algunos observadores han identificado un proceso de slowbalisation, es decir, de desaceleración del comercio internacional. Otros van más allá y creen que ya hemos entrado en una era de desglobalización, caracterizada por el desacoplamiento de los vínculos comerciales entre países en respuesta a los imperativos geopolíticos o nacionales. A ello ha contribuido el creciente descontento con la globalización, debido al aumento de la desigualdad, una inmigración desenfrenada y la pérdida de empleos en las industrias manufactureras. Todo ello ha alimentado los últimos años el populismo político y el proteccionismo. Es el caso del voto del Reino Unido para abandonar la UE en 2016 y el surgimiento de tensiones comerciales entre EEUU y China desde 2018, que han desafiado el modelo tradicional de globalización, reducido su velocidad y aumentado la incertidumbre política.

Más recientemente, la pandemia de COVID-19 ha sometido la globalización a una mayor presión, al poner de relieve la vulnerabilidad de las cadenas de suministro mundiales y exponer los riesgos de depender en exceso de unos pocos proveedores clave. Esto ha llevado a muchos países a repensar la forma en que operan sus economías, con esfuerzos por acortar y diversificar las cadenas de suministro y reducir la dependencia de una sola fuente.

La guerra en Ucrania también ha provocado una profunda reflexión entre los países respecto a la seguridad de las cadenas de suministro y la dependencia de socios poco fiables para los productos críticos. Esto contribuye a traer las cadenas de suministro y de producción o a trasladarlas a países amigos que compartan los mismos valores. Este fenómeno, conocido como friend shoring, implica fabricar y abastecerse de países aliados geopolíticos y ya es evidente en el petróleo y gas. Incluso varias políticas, como la Ley de Reducción de la Inflación de la Administración Biden en EEUU, la estrategia industrial Made in China 2025 de Beijing y la ley de chips de la UE para reducir la dependencia de los fabricantes europeos de productores de semiconductores estadounidenses y asiáticos, han surgido en nombre de la seguridad nacional y la competitividad, desafiando más la cooperación internacional. Al mismo tiempo, los países están imponiendo un número creciente de restricciones comerciales, especialmente en sectores de alta tecnología. De particular interés es la decisión de la Administración Biden, en su esfuerzo por frenar avances de China en tecnología de vanguardia, de restringir las exportaciones de equipos avanzados de fabricación de chips al gigante asiático.

El caso es que las tensiones comerciales entre EEUU y China y la invasión rusa de Ucrania son indicadores de un mundo más fragmentado, con importantes consecuencias económicas a largo plazo. Ahora es fundamental observar hasta qué punto Washington y Pekín intentan unir a sus respectivos aliados y consolidar su influencia en diferentes partes del mundo. De momento EEUU ya está pidiendo a sus amigos que elijan bando en tecnología, avivando aún más la tensión con China. Las profundas divisiones políticas en el país norteamericano han probablemente exacerbado las tensiones entre las dos potencias. Aparentemente, la necesidad de ser duro con China se ha convertido en uno de los pocos asuntos importantes en que demócratas y republicanos pueden estar de acuerdo. Las críticas a Pekín parecen ser una forma segura de ganar puntos políticos en los EEUU.

(*) Nadia Gharbi es economista de Pictet Wealth Managem

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